Un empresario que suele contratar diseñadores web freelance nos critica diciendo que somos quisquillosos y llorones (original en inglés).
Lamentablemente creo que tiene bastante razón: muchos diseñadores no logran separar lo que hacen de su persona y se sienten heridos cuando critican su trabajo.
El último párrafo (Descarga de responsabilidad) es verdaderamente lamentable, pero el resto creo que es para escuchar atentamente.
A través de los años, tuve que padecer el placer de trabajar con muchos grandes diseñadores web. No fue sino hasta estos días que me di cuenta todo lo que ellos tienen en común:
1. Primero, nunca llegan a tiempo.
2. Segundo, son bastante quisquillosos.
3. Tercero, tienden a hacer todo violeta y rosa.
4. Cuarto, su actitud mental es: “No importa si no es funcional, mientras luzca hermoso.”
5. Finalmente, son extremadamente sensibles a la crítica.
Es este último el que incitó este artículo. Durante el reciente rediseño de este mismo foro, hice un comentario a mi diseñador sobre lo que un par de personas pensaban de uno de los colores: rosa (es broma, era verde), hacían que el sitio luciera “barato”. Luego de sus reaccionarios comentarios iniciales y una noche de descanso, apareció con los actuales colores - los cuales adoro y han recibido una amplia aceptación de nuestra audiencia.
Luego de nuestra conversación telefónica inicial con mi ahora un poco frustrado diseñador, di vuelta hacia mi esposa y dije, “¡Son todos unos gallinas!”.
“¿Quiénes son gallinas?” preguntó ella.
“Los diseñadores web”
“¿Por qué decís eso?” preguntó.
Le expliqué que cada vez que trabajé con un diseñador web, sentí como si estuvieran a punto de sufrir una crisis nerviosa y llorar en algún punto del proceso de colaboración. ¿Como me atrevía a decirle que no me gustaba el diseño, o un color en particular, o un logo sin herir sus sentimientos?
Mi esposa me recordó que el lado del cerebro que controla la parte creativa también controla las emociones. Entonces… tiene sentido que una persona creativa o un artista sea más sensible o emocional que alguien que tiende a ser más pragmático o analítico. (De paso, ella también me retó por usar el término “gallina” porque alguna gente puede creer que no es muy amable) Ok, perdón por eso.
Pero los diseñadores web necesitan ser un poco más sensibles a las necesidades del cliente. No tendrían trabajo si no fuera por los clientes, y cuando entregan fuera de tiempo o se toman una semana para recuperarse de la crítica constructiva, afectan directamente la capacidad de llevar adelante sus negocios. También agregan a los clientes un factor de frustración y no aporta a enriquecer la reputación de los diseñadores. Los diseñadores web deberían saber que un cliente vuelve si ellos son profesionales, si es fácil trabajar con ellos, entregan los trabajos a tiempo, y a satisfacción del cliente.
La conclusión es que si estoy pagando por algo, debo tenerlo en la medida que lo quiero y a tiempo. Pero, admito que puedo ser un poco más comprensivo y apreciar las diferencias que el buen Señor hizo en cada uno de nosotros. Mis diseñadores web pueden saber también que aunque puede no gustarme el color que eligieron, no significa que son malos diseñadores o que no son perfectos en cada aspecto. Escuchen, si no fuera por mis diseñadores web, no tendría sitios web tan hermosos.
Descarga de responsabilidad: a toda la gente de la Asociación Protectora de Animales, sepan que gallinas, vivas o muertas no fueron usadas en la investigación, creación o publicación de este artículo. Y a todas las mujeres que puedan estar leyendo, este artículo y el término “gallina” no es una manera peyorativa contra la mujer - ey, debo ser el primer tipo que admite públicamente que las mujeres pueden hacer lo que los hombres hacen (¡y lo hacen mejor!).
Jim Messenger