Tallarín
El tema de los talles en la ropa puede parecer una temática frívola. Y la verdad es bastante profunda.
Cuando vas negocio tras negocio sin encontrar talles para tu contextura sentís un profundo rechazo, te sentís deforme, anormal. Pensemos en los adolescentes que caen en la anorexia y la bulimia; nos parece terrible, pero no nos damos cuenta que estos gestos que vivimos todos los días nos marcan de manera brutal.
En la Ciudad de Buenos Aires se promulgó este año una ley que regula los talles (también la provincia tiene la suya). Dicen que los negocios deben tener ropa con talles del 43 al 48/50. En la Ciudad ya no se pueden usar denominaciones como S, M o L, sino que cada prenda debe tener el talle marcado numéricamente. Pero tampoco estas leyes son muy claras, ya que no estandarizan las medidas, con lo cual vemos como los talles se fueron achicando.
Esta foto la saqué en un negocio top y como ven, al maniquí no le entra el pantalón que venden. Y como se imaginarán, los maniquíes nunca se hinchan, ni comen de más, asi que es evidente que la ropa la están haciendo con medidas ridículas e insultantes.
Sé que este blog lo leen diseñadores y estudiantes de diseño de moda y me encantaría saber cómo se ve este tema en la facultad y como le ven en la realidad de su trabajo, pero sobre todo, me gustaría que cuando trabajen piensen en la gente y no solo en las modelos.
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Mis talles design, blog sobre moda y talles
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Desde el otro día que se habla de la ilustración de Sábat, y de los dichos de la presidente.


