El proyecto de colegiatura que se lleva adelante en Misiones es un excelente disparador para abrir el debate sobre los problemas que hay en nuestra práctica y las soluciones que requieren. Creo que discutir sobre una posible colegiatura puede enriquecernos, más allá del partido que tomemos.
Antes que nada, aclaro que mis apreciaciones no pretenden ser universales ni quiero arrogarme el conocimiento de las necesidades de, por ejemplo, los diseñadores de Misiones.
Siguiendo el debate que se está dando en la lista Comunidad-DG, destaco algunas apreciaciones respecto a la colegiatura.
Para empezar, tenemos que saber qué es un colegio, qué poderes tiene y en nombre de quién lo ejerce:
[...] un colegio recibe de parte del estado un poder de policÃa en el control del ejercicio de la profesión (esto es quién y cómo puede ejercerla) [...]
[...] las matrÃculas y colegiaturas imponen reglas y obligaciones con el fin de proteger a terceros de las malas prácticas por parte de los colegiados.
[...] las reglamentaciones aparecen cuando ‘no queda otra’ que reglamentar; tenemos el ejemplo de médicos y abogados, gasistas, electricistas, donde el estado toma la responsabilidad de garantizar la idoneidad de esos oficios o profesiones, a través de los colegios, o entes que controlan la matriculación y formación, y exigen la contratación sólo de matriculados, para proteger a la sociedad en su conjunto de las malas prácticas.
Minombresbond
El gobierno da el poder a un grupo de profesionales por sobre sus colegas, solamente cuando hay razones de vida o muerte y para defender a la sociedad de la potencial mala práctica de quienes la ejercen o de quienes lo hacen sin conocimientos.
Es un error considerar a un colegio como el defensor de los matriculados.
Un colegio debe ser mediador y juez cuando es el profesional el que perjudica a la sociedad y esto es en el caso de que sea una práctica potencialmente peligrosa para la vida.
Respecto a los conocimientos necesarios para nuestro trabajo, podemos ver los diferentes planes de estudio de las diversas carreras para saber que no hay un criterio unificado.
Una persona que se somete a una cirujÃa no participa de las instancias de decisión de la práctica en sÃ, un cliente de un abogado no puede comprender las complejidades de una acción judicial, un cliente de un ingeniero civil o un arquitecto no puede participar del cálculo estructural de un edificio. Y el estado delega el control de esa situación en un colegio formado por los mismos profesionales, para que regulen y controlen en ese sentido la práctica.
Quizá podrÃamos argüir que tampoco nuestros clientes conocen los mecanismos de la comunicación, pero evaluando las consecuencias de nuestra tarea, podemos ver que hay pocas áreas en las que peligra la vida si equivocamos nuestra estrategia.
Sin duda deberÃa legislarse (si es que no lo está) sobre esos aspectos particulares, como las piezas relacionadas a la salud o a la seguridad, pero seguramente que esto abarcarÃa no sólo nuestra práctica, sino también la de los fotógrafos, ilustradores o programadores que manejan información sensible.
Hay que diferenciar la defensa corporativista o la lucha sindical del bien común de la sociedad en su conjunto.
La defensa sindical es loable e imprescindible, y se hace a través de los sindicatos.
Un ejemplo de corporativismo es la legislación que impide (o impedÃa) a quienes no estuvieran matriculados como locutores mencionar marcas en televisón. ¿No les parece absurda esta limitación?
De la misma manera los fotógrafos, ilustradores, tipógrafos, escritores o programadores podrÃan reclamar el derecho a matricular su práctica y seguramente no nos parecerÃa tan razonable vernos impedidos de trabajar con una fotografÃa propia, por ejemplo.
El diseño gráfico necesita ser reivindicado, promovido y potenciado. Necesitamos que se publiciten las bondades de nuestra tarea y necesitamos tener espacios de aprendizaje y debate. También tenemos que interesarnos en las condiciones de estudio y en fomentar la investigación.
Todas estas tareas son las que llevan adelante las diferentes asociaciones que conviven en argentina. El problema reside en que los resultados no son visibles en el corto plazo y requieren una preparación que no recibimos en la facultad. Tenemos que tener paciencia, los frutos llegarán, si trabajamos para ello.
Actualización: por si no quedó claro, yo no estoy de acuerdo con una colegiatura, al menos en este contexto.