Gestión del diseño

Un tema que tristemente no se suele abordar en la facultad es la gestión del diseño.

Antes de ponernos a diseñar, tenemos que negociar y acordar los términos dentro de los cuales nos manejaremos para ese proyecto. “Detalles” como cantidad y plazo de los pagos, tiempos de entrega (de los datos de su parte y de entregas de la nuestra), cantidad de reuniones, por ejemplo, afectan al presupuesto.

En toda universidad debería existir la materia “Legales”, para conocer las responsabilidades y limitaciones a las que nos enfrentamos una vez salimos al ruedo como trabajadores freelance (o en relación de dependencia), que traten temas como derecho de autor, contratos y facturación.

Personalmente he tenido problemas con clientes que no pagaron el saldo de un trabajo porque abandonaron el proyecto y otras calamidades. Y sin contrato de por medio es difícil sino imposible cobrarlo.

En Basekit blog comparten algunos criterios que deben cuidarse y explicitarse previamente para poder trabajar con el respeto que nuestra profesión merece.

  1. Derecho del diseñador a exigir plazos:
    En los presupuestos siempre se exige el cumplimiento de un plazo de finalización del proyecto pero también estamos sujetos a la recepción de contenidos. Es habitual que esos contenidos, aprobaciones no se ajusten al plazo, el cliente demora la ejecución del diseño y somos los diseñadores los que continuamente ajustamos la agenda. Muchas veces estos ajustes y demoras constantes deben contemplarse como incumplimiento de contrato.
    Si como diseñador te retrasas 2 meses en entregar un proyecto el cliente puede penalizarte, al contrario debe indemnizarte. Tenemos derecho a modificar el presupuesto si el cliente no cumple los plazos de entrega de contenidos.
  2. Derecho del diseñador a limitar el número de revisiones:
    Cuando abordamos un proyecto accedemos a que el cliente revise el trabajo durante todo el proceso. Estas revisiones deben ser contempladas en un documento formal. Si esa revisión difiere del briefing inicial y nos obliga a cambiar el trabajo realizado debemos negarnos o a modificar el presupuesto. Estaríamos hablando de un cambio de enfoque ajeno a nuestra labor, es el cliente quien debe asumir ese cambio de estrategia. Es importante también establecer a priori un calendario y número finito de revisiones. Recalco, finito.
  3. Derecho del diseñador a cobrar un anticipo:
    El trabajo de un proyecto de diseño es continuado, debemos hacer frente a pagos durante la consecución del trabajo. Una vez llegado a un acuerdo debemos establecer un porcentaje de adelanto sobre la posterior factura.
  4. Derecho del diseñador a cobrar intereses cuando se demore el pago:
    A no ser que hayamos acordado algo distinto, se entiende que los clientes nos pagarán al entregar el trabajo, podemos especificarlo en el contrato o presupuesto. Tenemos derecho a cobrar intereses cuando ese pago se demore.
  5. Derecho del diseñador a establecer un horario:
    Cualquier profesional tiene un horario que debe indicar al cliente. Fuera de ese horario el cliente no debe esperar ni exigir comunicarse en cualquier forma contigo. Si desea que trabajes fuera de ese horario o a 24/7 deberías cobrarlo.
  6. Derecho del diseñador a la privacidad:
    La movilidad hoy tiene su precio, estás localizable en cualquier sitio y hora. Debe establecerse un canal de comunicación y horario adecuado. Si por cualquier motivo el cliente tiene tu número personal de teléfono y hace uso de él está invadiendo tu privacidad.
  7. Derecho del diseñador a reclamación:
    Si tu cliente decide por cualquier razón abandonar el proyecto por el que te ha contratado debes reclamar una indemnización dependiendo del porcentaje de trabajo que lleves realizado.
  8. Derecho del diseñador a negarse a ir a una reunión:
    Las reuniones con el cliente son también tiempo que debe remunerarse. Debe establecerse en el contrato el nº y duración de ellas, horario y lugar. Si crees que el cliente es de los que piensa que sólo su tiempo es oro añade al presupuesto el concepto reunión, seguro que por poco dinero que pongas te ahorras más de un viaje en vano. La comunicación puede hacerse hoy de mil maneras antes de una reunión personal, desde el teléfono, la videoconferencia, el mail, etc.
  9. Derecho a dietas y desplazamientos:
    Si en el trabajo necesitamos desplazamientos debemos incluir ese concepto.
  10. Derecho a baja por enfermedad:
    Por mucha prioridad que tenga un proyecto, mucha prisa que tenga el cliente, porque no sea fácil trabajar desde casa con Internet, por mucho que nos cueste debemos defender nuestro derecho a estar enfermos como cualquier otro profesional.

Si cumples tus deberes como diseñador seguro que te duele que no se cumpla algunos de estos derechos. La mejor forma de defender estos derechos es incluyéndolos en el presupuesto, en un contrato al inicio del trabajo. Y como buen diseñador no lo pongas en “letra pequeña” usa una tipografía clara, nosotros no queremos engañar, sólo queremos trabajar en las condiciones adecuadas. El cliente también saldrá ganando.

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