Las cosas que nunca me dijeron en la facu

Estaba leyendo este post y me puse a pensar qué cosas solemos comentar entre colegas, que no son dichas dentro del ámbito académico y a las que inevitablemente te enfrentás en la práctica profesional cotidiana.

1- Preguntas

Una habilidad que hay que desarrollar es la de hacer preguntas en la reunión con el cliente. Pensar antes de entrar qué necesitaremos saber, tener claro qué material debemos requerir como condición para comenzar el trabajo (a veces esto puede ser determinante para la demora del trabajo o bien podemos ofrecer traducciones, escaneos u otros servicios que podemos subcontratar).
Hay que escuchar y preguntar, pero también prever las posibles preguntas que nos harán en la reunión. Si es la primera vez que lo hacemos, tomar nota de todo el proceso y qué se requerirá en cada etapa puede ayudarnos.
Muchas preguntas van a depender del grado de conocimiento del cliente sobre el trabajo, si es la primera vez que lo hace pueden hacernos preguntas muy básicas o raras.
El factor tiempo es algo que se negocia, de manera que podemos preguntar si es urgente y de allí ir indagando las posibilidades.
Obviamente no vamos a preguntarle al cliente cómo hacer nuestro trabajo, de qué color lo quiere, pero sí con quiénes trabajaremos (más burocracia = más tiempo = más dinero) o con qué recursos internos podemos contar.

2- Archivos fuente

Hay decisiones que debemos tomar sobre qué entregamos y esto tendrá impacto en el presupuesto. En el caso de trabajos editoriales, por ejemplo, los archivos fuente (los archivos a partir de los cuales se generan los pdf’s) tienen un costo. No se deben entregar si no son solicitados porque implica una parte del trabajo que normalmente no se presupuesta. Por supuesto esto queda a criterio del diseñador, si los incluye o no y también depende del carácter del trabajo. A veces el trabajo es el proceso mismo.
Además al entregar las fuentes se debe documentar lo que se entrega, de manera que hay que prever un trabajo extra.

3- Pre supuestar

¿Cómo hago un presupuesto? es la tan temida pregunta, que en general se reviste de ¿Cuánto cobro por x?
La diferencia entre una y otra, es que un presupuesto implica -como lo indica el término- presuponer procesos y recursos. Eventualmente y conociendo el proceso se presupone cada vez menos, claro.
Cobrar por algo es verlo como algo estático y sobre todo, pensar solo en que el trabajo que se hará es exactamente el requerimiento del cliente. Y lo primero que tenemos que pensar es cuál es la mejor solución que podemos dar a un requerimiento x.
También con el tiempo aprendemos a negociar: Por ejemplo, cuando se baja un valor tiene que estar atado a alguna contraprestación. Podemos ajustar o reducir la cantidad de entregables. Se puede dejar pendiente una parte para más adelante. De esa manera el cliente se siente más en control de lo que gasta.
Sobre los aspectos legales y cómo presupuestar hemos hablado varias veces y lo seguiremos haciendo, es un gran tema desatendido por la facultad.

4- Adelantos

Siempre, pero siempre se debe cobrar un adelanto. No es negociable. El compromiso del cliente se expresa de esa manera. El nuestro es el tiempo que ponemos. Si no cobramos adelanto y a mitad de camino sucede algún imprevisto, el único que pierde es el diseñador. Y si el trabajo es urgente, con más razón, porque quienes piden celeridad no siempre lo acompañan con seriedad y nada peor que trabajar fuera de horario para luego enterarnos que ya no se necesita… y que no se va a pagar.
Y esto es un negocio, no un hobby.

5- Bocetos

No se le muestran los bocetos al cliente. La presentación debe ser contundente, los bocetos son parte del camino que nos lleva a ese resultado.
Los clientes suelen confundirse si las opciones son muchas, pierden el foco y no ayuda a tomar una decisión.
Mostrar el proceso demuestra inseguridad en el resultado.
El diseño debe sostenerse por si mismo, si es necesario mostrar el camino de migas de pan para que funcione… en realidad no funciona. Hay que dejar que el diseño hable por si mismo y en todo caso argumentar pero frente a la pieza terminada.

6- Cómo vendernos

Además de una tarjeta, sitio web y otro material de promoción, es importante poder comunicar cuáles son nuestros valores o virtudes. Incluso las que no estén vinculadas al diseño, como por ejemplo el conocimiento de algo que puede marcar una diferencia con otro que quiera postularse para el mismo trabajo. El manejo de un idioma, la afinidad con la actividad o el tipo de negocio.
En cualquier ocasión social debemos ser capaces de vender nuestro trabajo en pocas palabras. En inglés se le llama Elevator pitch -discurso de ascensor- a la breve exposición de tu trabajo o idea que puede convencer a tu cliente de que eres la mejor persona para hacerlo o de que tu idea es valiosa.

7- Capacitación

Al menos para web, es posible que la actualización del sitio requiera dar capacitación a alguna persona. Hay que contemplarlo en el presupuesto y eventualmente preparar una documentación que acompañe la capacitación.

8- Desacuerdos

No todo lo que propongamos se hará a nuestro gusto o según nuestro consejo.
Saber argumentar y convencer es un aprendizaje lento y los criterios del cliente pueden ser distintos, hay que aceptarlo.
El título universitario solo no convence, tenemos que aprender a defender nuestra ideas de manera creíble y amable. Nadie nace sabiendo, tenemos que educar a nuestro cliente en lo que no sepa o defender las decisiones que tomamos.
Incluso a veces podemos capitalizar como experiencia esa acción que no recomendamos, para saber cómo funciona en este escenario particular o para tener más argumentos contra ella.
Si la decisión del cliente puede tener impacto económico, hay que hacérselo saber, pero sin animosidad. Cada uno tiene sus criterios y es importante el respeto mutuo.
Además -y no se lo digan a nadie- a veces los diseñadores cometemos errores, parece ser que somos mayormente humanos.

Claro que no hay una biblia y cada uno tiene el derecho de hacer lo que mejor le parezca. Cuando dudamos, lo mejor es conversarlo con colegas y para al menos, tomar la decisión a consciencia.

8 comentarios

  • Daniela says:

    En lo único que no estoy del todo de acuerdo es en lo de los boceto. No digo que haya que presentar al cliente los 10.000 papelitos y vueltas que les damos a las cosas, pero a mi, a través de los años, me ha resultado muy efectivo presentar una sola propuesta y luego desmenuzar el trabajo de modificaciones, ajustes de espaciado, algunas variaciones claves, etc. Me han servido para que mis clientes se sientan más tranquilos y sepas por qué trabajo pagan… que puedan entender que diseñar no es elegir una tipo en el ordenador, sino mucho más (especialmente al tratarse de marcas). Claro, esto implica que hay que seleccionar los bocetos o pasos intermedios que se muestran, y crear una presentación a medida, lo que es más trabajo… pero rara vez he tenido que presentar “más versiones”. Por lo general, el cliente queda satisfecha porque se hace tangible por qué paga, y de ahí solo suelen venir pequeños ajustes… Una forma de (iba a decir educar, pero no… es demasiado soberbio) colaborar en el proceso de toma de decisiones del cliente…

  • Irene says:

    Y claro, no es una ciencia exacta, Daniela. Creo que está bueno discutir estas cosas y aprender de los demás. Incluso vamos cambiando de modo con el tiempo y lo que hoy funciona mañana no. E influye mucho como cada un lo presenta.

  • Hay que partir de la premisa de que… Hay que darse a conocer por todos los medios posibles, hay que estar donde la gente esta, porque podemos valernos del internet para expandir nuestro mercado simplemente con tener un blog en linea, con actualizaciones frecuentes de nuestros trabajos, recursos y herramientas, estar en las principales redes sociales, donde todos hasta los viejitos estan, entonces uno debe estar donde estan las personas, para ser lo mas accesibles posibles, pues en alguna parte del mundo alguien puede necesitar lo que tienes y sabes, pero no sabe como ubicarte, asi que si, es importante venderse a si mismo, y crear redes que nos permitan crear alianzas con otros.

    Atte Flor Peña de flowerrdesign.com

  • Hernan says:

    En nuestro estudio salimos un poco de “donde todos buscan al cliente”, no queda otra opción que darle al mundo real la misma importancia que a internet, y buscar tambien en él.

  • Cristián says:

    Muy útil el artículo, cuantas cosas se aprender fuera del ámbito escolar del Diseño gráfico y tendrían que estar incluídas.

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