Más usabilidad

Una segunda parte del artículo sobre usabilidad de Carlos Scolari. Esta vez habla de la proporción 80/20 que propone Nielsen para contenidos/dispositivos de navegación.

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1 comentario

  • Guille says:

    Acá ya no estoy tan de acuerdo con todo lo que dice… Si bien su lógica es impecable al analizar y criticar a Nielsen, luego cae en el mismo tipo de generalizaciones que intenta criticar. En el párrafo final, dice:

    “Por otro lado, si pensamos a la red digital como un ámbito de interacción donde es fundamental diferenciarse de los demás para ganar visibilidad, la violación de ciertas reglas se transforma en la principal herramienta en manos del proyectista.”

    Aquí está generalizando sobre la necesidad de diferenciación. Yo disiento completamente en que la diferenciación sea siempre buena, y más aún, que ésta deba provenir necesariamente del diseño. Si voy a poner un aviso en los agrupados del Clarín, me interesa que mi aviso destaque completamente con respecto a los otros, debido a que debe parecer el más importante. En Internet son demasiados los sitios “protagonistas” que te gritan su presencia como si así fueran a aparecer más arriba en una búsqueda del Google. Soy usuario de Internet hace muchos años (muchos para los que tiene Internet) y siempre he buscado contenido. Las páginas que visito son las que me ofrecen el dato o el servicio que necesito (desde una consulta técnica hasta comunicarme con alguien con mis mismos intereses, pasando por obtener la receta del Pollo Teriyaki). Los sitios muy llamativos me suelen provocar la sensación de algo inapropiado y pretencioso. ¿Sería más llamativa una sucursal de Banco Río si sus empleados se vistieran de payasos y las paredes estuvieran llenas de globos? Ciertamente que sí, pero ¿por qué necesitaría llamar tanto la atención un banco? Creo que es importante evaluar la relevancia de la diferenciación… Esto es muy difícil para cualquier diseñador, porque hacer un sitio que no destaca deja un sabor a tarea no cumplida. Aunque puede en realidad ser lo contrario, si se hizo bien.