Tucumán tiene su marca

La provincia de Tucumán estrena nueva identidad visual. El diseño ganador del concurso nacional Identidad Visual Marca Tucumán fue el que realizaron de manera conjunta Bernardo + Celis (Buenos Aires) y Estudio Visual (Tucumán).

Algunas de las virtudes que nos cuentan en la memoria de la marca:

  • Dar respuesta gráfica a la Estrategia Marca Tucumán (EMT) a partir de la definición y diferenciación de tres áreas/públicos: 1. Cultura/Tucumanos, 2. Turismo/Argentinos y 3. Negocios/Extranjeros.
  • Revalorización del emblema con el cual los propios tucumanos se identifican y el resto de la Nación asocia a la provincia: la Casa Histórica de Tucumán. La utilización de este símbolo recupera y celebra el rol histórico y protagónico de la provincia, además de expresar el orgullo del ser tucumano, motivo por el cual la marca posee una capacidad natural de operar como escarapela. El estilo formal del signo, anclado en un lenguaje contemporáneo y moderno permite asociarlo a una provincia líder en su región. Y a pesar de su extrema síntesis logra evocar la impronta de sus raíces precolombinas. En resumen, una marca emotiva y potencial al mismo tiempo, donde se integra el manifiesto sentir del tucumano junto a sus capacidades productivas.
  • La nueva imagen para la provincia no se agota únicamente en un signo marca, sino que se proyecta y potencia en un sistema de identidad y comunicación de carácter flexible y abarcador. Razón por la cual no sólo se contempló el diseño de la marca gráfica, sino también la inclusión de un repertorio de elementos gráficos para identificar y potenciar cada uno de las áreas descriptas: el espacio, el color, la tipografía, y las tramas brindan en sus diferentes combinaciones el tono y estilo adecuado a cada área/público. Dominando el espíritu local, cotidiano y emotivo para el área Cultura; el de diversión, bienestar y aventura para el área Turismo; y el corporativo, comercial y productivo para el área Negocios.
  • La Marca Tucumán logra una clara síntesis entre orgullo local y trascendencia fronteras afuera. La recuperación de un ícono a partir de una configuración refinada e inteligente la convierten en una marca de alta calidad gráfica, equilibrada entre lo racional y lo sensible y con gran potencial para su desarrollo en multiplicidad de escenarios.

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Marca conmemorativa: 50 años del Teatro San Martín

Este año se cumplen 50 años del nacimiento de nuestro querido Teatro San Martín. Mediante un concurso eligieron una identidad visual conmemorativa. Sergio Braguinsky, colega y amigo, obtuvo el primer premio y nos cuenta cómo hizo esta marca.

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¿Cuál es el/los conceptos que trabajaste? ¿Qué tipografía usaste?

Tener que explicar una marca casi siempre es síntoma de que algo falla. No obstante, en el marco de un concurso, puede ser positivo despejar eventuales dudas y explicitar el camino recorrido para llegar a destino: el símbolo para los 50 años del Teatro San Martín.

[singlepic id=250 w=150 float=left]En este caso, el camino es llano, sin sombras: el rescate del globo, aquel que sostenía la niña de aquella familia diseñada por Ronald Shakespear en 1972. Esta vez protagonista y a través de traernos el recuerdo de la marca original, el globo nos vincula a la historia del Teatro (cuyos primeros 50 años se festejan en 2010) y, no menos importante, reafirma su cualidad de ser un elemento relacionado  eminentemente con lo festivo.

La paleta de colores, similar a un arco iris, representa que en el Teatro se recrean y se experimentan las sensaciones más variadas, las cuales van desde lo trágico a lo cómico, pasando por incontables matices.

Como detalle adicional, este “arco iris” tiene cinco colores base, uno por década.

La propuesta tipográfica es austera y respetuosa con algunas de las características de las últimas aplicaciones relevadas de la marca del Teatro: se usa la familia tipográfica Frutiger en dos de sus variables mientras que el cinco es Adobe Garamond, cuya forma le aporta a la marca una oportuna cuota de bella solemnidad.

¿Cuáles eran los requerimientos, limitaciones y elementos que les dieron en el TGS?

Ninguno en especial. Habría que resolver el signo y hacer las aplicaciones que uno considere pertinentes.

Yo resolví algunas tramas, y las apliqué a elementos (paneles en vinilo, paneles de la calle Corrientes, mostrador, etc.) existentes en el Teatro, previendo que no habrá grandes presupuestos asignados para la implementación gráfica de este signo. Quizá ese fue uno de mis aciertos…

También apliqué la marca a piezas ya resueltas, como volantes y programas con información institucional del Teatro.

Quizá en donde me fui de mambo es en las gigantografías a los lados del edificio del teatro, pero ya veremos… :^)

Me llama la atención el uso de un fondo sin límites de color, ¿era un requerimiento contemplar también aplicaciones a 1 color?

No, pero las contemplé.

¿Cómo llegaste al diseño?

Bocetando y trabajando con el eterno dúo: el lápiz y el papel.

Estuve entre tres y cuatro partidos o ideas gráficas y a partir de consultas con colegas amigos (mi esposa también participó de esta instancia) decidí desarrollar la marca que terminé presentando.

Debo decir que el integrar el globo a la marca fue lo primero que se me ocurrió.

El resto, me refiero al pulido y la depuración del signo, llegó con trabajo y con repensar esa misma idea hasta lograr una marca sintética y potente.

¿Cuánto tiempo te llevó?

Unos 10 días de trabajo, no full-time pero sí especialmente dedicado.

¿En qué te inspiraste?

El Teatro San Martín es muy importante para mí. Voy desde muy chico: mis padres me han llevado a ver mucho cine a “la Lugones” y he ido a ver mucho teatro, desde títeres a obras clásicas.

Ya de más grande, he seguido yendo, quizá con menor frecuencia que la que quisiera…

Ya estudiando diseño, me llamaba la atención la calidad gráfica de los afiches del Teatro (de hecho, siguen siendo una referencia).

Esa gráfica, ese discurso, siempre estaba rubricado con una marca que recordé automáticamente cuando me puse a trabajar en el concurso: la familia de Ronald Shakespear, de 1972; una silueta de cuatro personas en la cual había una niña que tenía un globo.

Ese mismo globo es el que tomo prestado yo, ahora, aportándole otro significado.

Breve CV de Sergio Braguinsky

Comencé mis estudios (CBC) en el año 93.

A mediados de la carrera, me asocié informalmente con un par de compañeras y empezamos a ofrecer servicios de letrismo (pintar vidrieras, a mano) y diseño, a locales “de barrio”.

Luego, y bastante antes de terminar la facultad, comencé a trabajar en una agencia de publicidad y prensa en el puesto de Diseñador Junior (es decir: armando originales, montando sobre cartón, buscando imágenes, etc.).

Con el tiempo fui adquiriendo experiencia y a su vez, más responsabilidades.

El trabajo era sobre todo para clientes del ámbito público (obras sociales, sindicatos, mutuales, secretarías del Estado, etc.).

Llegué a ocupar el cargo de Director de Arte.

En el año 2000 me recibí de diseñador gráfico.

En esa época, formé parte del grupo que creó la DíceseDe que, además de ser una publicación independiente y a pulmón, fue una muy jugosa experiencia personal.

Hasta mediados de 2006 y por más de 4 años fui el encargado del área de diseño de una empresa dedicada al diseño y desarrollo de sitios web.

Desde ese entonces y hasta la fecha, trabajo en mi estudio (elsebraDG) de manera independiente, con el complemento de distintas actividades: co-fundé y participo activamente en la UDGBA (Unión de Diseñadores Gráficos de Buenos Aires); cada vez que puedo, escribo en D-Lab, mi blog; soy socio de la ATypI (Asociación Tipográfica Internacional) y doy clases de Tipografía en UBA y, recientemente, en UFLO.

Buenas marcas

Para inspirarnos y asombrarnos siempre es un placer ver marcas bien diseñadas.

Cuando éramos estudiantes mirábamos revistas como la Communication Arts (no existían los blogs) y nos babeábamos pensando que queríamos diseñar marcas así. Creo que sigue siendo indispensable mirar, mirar y aprender.

En estos casos hay varias cosas que me gustan, algunos no son ideas increíbles, pero tienen una sutileza y un nivel de ajuste que da mucho placer verlas.

Algunas marcas además empiezan con excelentes nombres. Me fascinó Wake Cup, que combina ‘despertar’ con ‘taza’. O Inkset, super sencillo.

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Autores:

Vía | thedesignbuzz

Google: ¿te animás a rediseñar la marca?

Comparto con Cookieface: el logo, la marca de Google no está a la altura de la identidad de la empresa.

Y en lugar de seguir lamentándolo, podemos hacer nuestra propuesta. Es un ejercicio. O no: Cookieface promete acercarle a la gente de Google Argentina las propuestas.

¿Te animás? La fecha límite es el 6 de junio. La consigna en cookieface.com.ar.

Promover el valor del diseño

En este video el Gobierno de Aragón (España) promueve el diseño de producto y el diseño de identidad.

Hace años que digo que es necesario en Argentina hacer una campaña así, promoviendo el diseño para que los empresarios conozcan su valor estratégico.

Capacitar a los empresarios los ayudaría a tener elementos a la hora de contratar, sabiendo qué esperar y obteniendo criterios para seleccionar un estudio o profesional. Y con esa información también podrían saber mejor qué especialista contratar.

¿No sería maravilloso tener una asociación profesional que hiciera campañas de esta clase? ¿Que preparara material o diera capacitación para empresarios? Alguna vez propuse por ejemplo, dar charlas en las carreras de empresas.

Vía | R.Ananos

Sistemas de identidad

Sistemas de identidad

Por andar de jarana en Córdoba, me perdí la presentación del libro de Carlos Carpintero, Sistemas de identidad.

Acá pego un comentario que hizo hace un tiempo en otro post, donde compartía parte de las reflexiones que ahora están plasmadas en su libro:

Mencionamos en la introducción de este capítulo una relación entre la práctica del diseño gráfico y la fe. En particular, el diseño de sistemas de identidad de alta complejidad y su desempeño en la ciudad es un problema de fe. No sabemos por qué es como es, no podemos determinar qué sucederá en el futuro ni conocemos las consecuencias que nuestras acciones tendrán en lo mediato. Y paradójicamente, en esa incertidumbre, en ese no saber, por obra y gracia de la no mecanicidad de la comunicación es que los diseñadores gráficos existimos. Debemos entonces confiar en el diseño: permanecer imperturbables y sosegados ante la incertidumbre. Estoicos.
Tengo una única certeza: una marca no transmite cosa alguna. Esa visión es análoga a la reducción formalista de una obra a un conjunto de procedimientos retóricos y gramaticales. No hay información en una marca.
¿Qué hay entonces? Un recorrido donde encontramos una multiplicidad de elementos, desde la exuberancia de lo lúdico hasta el trabajo estratégico sobre el deseo. ¿Qué ficción tranquilizadora pretende explicarnos que encontraremos algo mensurable en una propuesta donde se aparean la estrategia y el deseo?
Un pedido absurdo: “Codifique la información presente en los frescos de Luca Signorelli en Orvieto y envíe el mensaje a la siguiente dirección.” En un fragmento del infierno de Signorelli hay tanto sentido como en toda la historia del arte. El diseño gráfico no escapa a esta consideración sobre sentido y visualidad.
Los sistemas de identidad nos proponen un deslizamiento metonímico interminable. Porque las dimensiones políticas y poéticas de la imagen, antes que su “eficacia visual” es lo que nos seduce, nos convoca y nos extraña.

Si alguien sabe donde conseguirlo, se agradece el dato porque no lo encuentro. ¡Gracias!


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