Miradas

Ilustración de Hermenegildo Sábat para el diario ClarínDesde el otro día que se habla de la ilustración de Sábat, y de los dichos de la presidente.
No me gusta la relación de los Kirchner con la prensa, ni que por medio de la publicidad apoyen a algunos medios sí y a otros no.
Pero me parece que este suceso tiene mucho de discusión de género. El decirle a una mujer que se calle, el decir que habla por boca de otro. Hasta la leve inclinación del cuerpo de Cristina pone en el centro a Néstor, desplazándola a ella. El ojo de ella oscuro, el de él claro y en el centro.
Hasta ahora sólo dos personas, y no es casualidad, mujeres, dijeron un par de cosas con las que comulgo.
Paula Carri, periodista de Página/12, desde su blog Aryentina:

Respecto de la caricatura en sí: a mí una venda en la boca no me gusta. Así haya sido en la caricatura de una presidenta que era especialmente dura durante un conflicto que podía tener consecuencias importantes para el pais. En todo caso, si se equivocaba al hablar, debería hacerse cargo luego de sus errores. No me parece una venda en la boca. Aún cuando el dibujo sea de Sábat. Y creo que, además, se equivoca. En todo caso, debería haber dibujado -mucho antes- la mirada de ella en el rostro de Néstor Kirchner, en alguna de las caricaturas que le hizo cuando era presidente.

Sandra Russo, también periodista del mismo medio, desde su blog:

En el dibujo, a la Presidenta le salía un Kirchner del costado izquierdo de la cara. Eso era un mensaje. Pero la cosa se complicaba con la boca tachada de la Presidenta. Había que cruzar esas dos informaciones y concluir algo, desencriptar el texto. Y ahí, con esos dos signos abiertos pendientes de su reunión en un significado, podían leerse demasiadas cosas.

La que yo leí por mi cuenta, por la mañana, y me pareció realmente estúpida, era que Cristina no tiene voz propia, y que su apuntador es Kirchner. Como sé que Sábat nunca simpatizó con nada vinculado al peronismo, supuse que era un dibujo misógino, gorila, en fin, un mal dibujo.

Y, ya fuera de la ilustración, está el debate de lo que llamaron ‘censura’. Sandra también dice algo, por lo que tengo que sacarme el sombrero viniendo de un periodista: los periodistas son también pasibles de ser criticados. Yo sinceramente creo que muchos periodistas pretenden que por hablar del mundo están fuera de él y se arrogan el derecho a juzgar al resto de los mortales. El ilustrador tachó la boca con su pincel. Entonces ¿Quién ejerció la censura?

Y por suerte además de los medios masivos están los blogs para dar voz a otras miradas.